¡Feliz año patatero!

Tarta patatera/M.Moragues

Tarta patatera/M.Moragues

Cómo hemos cambiado… Han pasado tan solo 365 días desde que nos conocimos. Llegué a vuestras vidas un día sin más, el 5 de noviembre de 2012. Hablando de política local, uno de mis temas preferidos. Y poco a poco me he ido adentrando en vuestras vidas. Mi opinión os puede gustar o no, os puede ser útil o no. Pero me leéis, que es lo más importante.
Todos decimos patata fue una mezcla de mis ilusiones, la fotografía y el periodismo. Denunciar a través de las imágenes aquello que tanto me dolía. Tal vez lo haya conseguido, tal vez haya defraudado a más de un lector. Pero debo confesar que me siento orgullosa. Inicié este proyecto sin ninguna ayuda económica, ni becas ni publicidad. Yo sola, con solo mi puño y letra. Poco a poco he ido ganando lectores. Personas que de manera desinteresada entran en mi blog, perdón, vuestro blog, comentan las publicaciones, comparten las entradas con sus amigos del facebook… ¿Quién me lo iba a decir a mí hace tan solo un año?
He conseguido que casi 700 personas lean mi carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. He denunciado la anorexia y la bulimia en las redes sociales. Pero sobre todo, he aprendido de vosotros, mis queridos lectores, que lo importante no es el número de visitas ni la repercusión. Lo realmente significativo es la calidad. Que las personas que lean las entradas se queden satisfechas de haberlo hecho. Y espero que así sea.
Hoy es un día de reflexión. Pensar en todo lo que he vivido en este último año me produce nostalgia. Empecé Todos decimos patata en España, en mi casa. Todavía recuerdo los nervios. No sabía el nombre, cómo enfocarlo… dudas y más dudas que se acabaron solucionando. Cuando vi por primera vez la maquetación, pensé: “Esto es lo que yo buscaba”. Me sentí satisfecha, al igual que me siento hoy, un año después.
Este blog fue el comienzo de una nueva etapa profesional. Dejé mi vida estudiantil para convertirme en una verdadera periodista. Puse en práctica mis conocimientos en la materia. Por ello, le tengo este cariño tan especial. Es un gran paso hacia delante en busca de mi felicidad. (No eches hacia atrás ni para coger impulso).  Una felicidad que día tras día ha ido llenando mi vida. Este blog es una de las pocas cosas que puedo decir que no me ha traído desgracias. Solo alegrías.
Ahora es el momento de mirar hacia el futuro. Planificar esos próximos 365 días. Tengo miedo. No me gusta pensar en un futuro tan lejano. No sé qué haré, ni siquiera dónde estaré. Lo único que tengo presente es mi objetivo, ser periodista. Supongo que todavía no ha llegado mi momento, ese instante en el que algún director te da la oportunidad. No he tenido suerte. Pero la tendré. Tarde o temprano, será mi momento.
Llegará ese día en el que escribiré en Todos decimos patata y os comentaré que soy la periodista que siempre he deseado ser. Una profesional que ha encontrado su hueco en este entramado tan difícil, llamado mundo laboral. Prometo que seréis los primeros. Pero a pesar de todo ello, nunca olvidaré que Todos decimos patata ha sido, es y será siempre mi blog y el de todos vosotros, patateros.
365 gracias por compartir conmigo este año tan especial. Deseo que estos días se multipliquen por millones, siempre a vuestro lado.
Gracias.
¡Feliz año patatero!

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