No todo vale para ‘Hacerse Oír’ en los medios de comunicación

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En la guerra y en el amor no todo vale, existen unos límites. Los extremos nunca fueron buenos, en la variedad está el gusto y una sociedad con diferentes pensamientos es mucho mejor. Pero todo ello, enmarcado en la legalidad, el respeto y la ética. No me cansaré de decir que tus derechos no deben prevalecer para aterrar al prójimo. Seguir leyendo

Solo prométete a ti mismo que jamás te decepcionarás

Existen 3 tipos de personas en la humanidad: los que prometen por encima de sus posibilidades, los que juran sin conocer su significado y aquellos que dan su palabra de hombre o mujer.

Los primeros me recuerdan a  mi infancia cuando prometía mi amistad a los compañeros del colegio, sin saber qué me iba a deparar la vida.

Los segundos son aquellos que  para cubrirse las espaldas son capaces de jurar hasta por un ser divino para que los crean.

Y por último, los que dan su palabra poniendo en duda su honorabilidad.

Todos ellos son admirables si cumplen sus propias promesas pero ¿y si no? Los últimos son los más deplorables, aquellos que jamás merecerán el respeto de una sociedad y por supuesto, la mía tampoco. Pusieron en duda su honorabilidad para hacer creer al tercero que su palabra tenía valor. Pero las palabras se las lleva el viento y con ellas el respeto.

Por ello, promete y jura muy poco, da tu palabra cuando la vayas a cumplir y sino no lo hagas. Decepcionarás a quien creyó en ti y volver a ganar su confianza será técnicamente imposible.

Solo prométete a ti mismo que jamás te decepcionarás.

Me olvidé de ti pero tal vez haya sido la mejor opción

Todos decimos patata

Tal vez me olvidé de escribir, de contar historias o de narrar la realidad. Tal vez no fui yo, fue mi subconsciente el que me dijo que no lo hiciera. Cree una barrera, pensé que ya no servía para nada continuar con aquello que tanto me gustaba. Pero hoy me doy cuenta, que fui yo la que cometió el error. Hoy puedo decir que he sufrido una crisis de identidad.

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Dentro de ese sobre estaban mis ilusiones, mis ideas y el futuro de una nación

Todas las elecciones tienen un factor común la victoria de una o ambos partidos políticos. Pero en los últimos comicios nada ha tenido que ver. Las agrupaciones se han empeñado en destronar el bipartidismo, salvo PP y PSOE que se aferraban en el reflote de un Titanic más que hundido. Pero ni unos ni otros han salido victoriosos del plebiscito, aunque ellos se empeñen en hacer valoraciones positivas que les aseguren 4 años más en la presidencia de sus partidos.

Ayer, 20 de diciembre, los españoles decidimos qué futuro queríamos. Hoy 21 de este mismo mes, la incertidumbre nos corroe y la inseguridad nos aturde. No analizaré los datos de las elecciones en sí, sino una cifra que considero importante. 9 millones 280 mil españoles no acudieron a la cita, a algunos no les interesaría el futuro de su país, otros se vieron perjudicados por el voto a distancia y otros, simplemente, no pudieron ejercer su derecho al voto. Es cuanto menos alarmante este dato. En la situación económica y social, ¿quién se puede quedar en casa y no manifestar su intención de renovación o continuidad de un gobierno? De verdad que no se puede entender. Y lo que me parece más llamativo es que los políticos no hayan exigido y pedido a los españoles que salieran a la calle. Sus esfuerzos solo se centraban en ganar, no en mejorar la democracia. Lamentable. Así nos ha ido…Y así nos seguirá yendo.

Tras el escrutinio todos eran vencedores, salvo Alberto Garzón, el que comenzaba su discurso exponiendo que no habían conseguido sus objetivos pero agradeciendo el apoyo de todos los españoles que perdieron 10 minutos de su vida en acudir a las urnas y depositar una papela con el nombre su partido. Señores políticos del PP, PSOE, Podemos-Compromís y Ciudadanos aprendan, que todavía hay Secretarios Generales con un poco de humildad. Esto es lo que necesita nuestro país.

Tal vez, muchas personas no hayan aprendido nada de estas elecciones. En cambio, yo me quedo con la necesidad de dialogo, de compromiso y sobretodo de esfuerzo por parte de todos los políticos para devolver a los españoles lo que nos merecemos, honradez.

Y por mi parte, ayer apoyé a una fuerza política con la esperanza de que sus componentes construyeran un mundo mejor. En el que mis sobrinos, hijos y nietos no tuvieran que emigrar como yo lo hice, aposté por una España en la que los jóvenes tuvieran oportunidades y en los que los mayores disfrutaran del bienestar. Voté con la cabeza, esta vez dejé el corazón y me guié por lo que realmente considero importante. Por primera vez voté con 2 de mis sobrinos y tanto mi hermana como yo les explicamos que estábamos eligiendo al presidente. Ellos, obviamente, solo querían tirar el sobre en aquella caja transparente. Pero sin ninguna duda, tanto Rubén como Héctor no sabían que dentro de ese sobre estaban mis ilusiones, mis ideas y sobretodo el futuro de una nación. Tanto escrito en un pequeño papel…

Ahora solo nos queda esperar y que los pactos o próximas elecciones consigan que los sueños de tantos españoles sean alcanzables.

No me importa si el agresor de Mariano Rajoy era rico o fumaba porros

agresor mariano rajoyMe importa muy poco si el agresor de Mariano Rajoy era hijo de un abogado, iba a un cole de niños pijos y si fumaba porros o no. Lo que ha hecho El País (para mí uno de los mejores periódicos) con esta “noticia” es prensa rosa y no periodismo.

http://politica.elpais.com/politica/2015/12/17/actualidad/1450350896_519732.html?id_externo_rsoc=FB_CM

A mí lo que realmente me preocupa es esto: sus amigos le animaron a matarlo… ¿En qué sociedad vivimos? ¿Estamos construyendo una sociedad agresiva? Seguro que sí. Jóvenes que se matarían por sus ideales (ya sean políticos, sociales como deportivos) y además se enorgullecen… No saben qué es la democracia y tampoco el respeto, en algo estamos fallando.

Por otro lado, nadie se ha parado a pensar el calvario que estarán pasando sus padres. Tal vez nadie ha recapacitado y ha llegado a la conclusión de que los progenitores de este chico le han educado a respetar a las demás personas y él ha seguido por un camino diferente, con malas compañías o nefastas influencias. Pero es muy fácil echarle las culpas a sus padres. He leído numerosos comentarios que afirman: claro, como era un niño rico… lo llevan a un colegio de pijos para que hicieran con él lo que sus padres no han sabido. Señores y señoras, educar a un hijo es mucho más difícil de lo que se piensan. Hasta día de hoy no soy madre pero tengo sobrinos y comprendo perfectamente la dificultad que conlleva la educación y más en los tiempos que corren.

He mantenido conversaciones con mis padres sobre casos semejantes y más cercanos. En todo momento, ellos afirman que ningún progenitor (con dos dedos de frente) quiere educar mal a sus hijos, todo lo contrario, quieren que sean buenas personas. Tal vez, algunos se equivocan y no saben/pueden controlar todo aquello que hacen sus hijos. En ocasiones los padres se equivocaran, erraran en la educación de sus hijos… Pero no son los responsables de los malos hábitos o nefasto camino que han escogido sus hijos.

Así que señores, eduquen a sus hijos y fomenten la paz. Pero recuerden que cuando este joven cruce la puerta, el camino que tome no es su culpa, es una decisión propia.

Y por último, recordad que los amigos de este joven le animaron a “matar” al Presidente del Gobierno. Pues muy mal vamos…

Amigos y amigas, estáis invitados a este viaje hacia el éxito

Maria Moragues

El gran Risto Mejide escribió en su blog: si no hay trabajo, créalo. En ese instante, mi hermana, Gely y yo nos miramos. Tal vez había llegado nuestro momento y tras numerosas conversaciones, decidimos que sí.  Nuestra experiencia laboral es amplia y por tal motivo, seremos capaces de llevar adelante un proyecto basado fundamentalmente en nuestra experiencia y formación, sin dejar atrás la creatividad y originalidad que nos caracteriza.

 

Hace unos meses decidimos arriesgar, tal vez triunfemos o simplemente aprenderemos de los errores cometidos en esta nueva andadura. Confiamos en nosotras mismas y en nuestra capacidad de seguir hacia delante con todo lo que nos propongamos. Y porque no, #lovamosapetar.

 

No será una etapa fácil pero seguro que sabremos disfrutar y aprender de todo lo que conlleva emprender. Estamos preparadas para los fracasos y lo más difícil, a seguir con los pies en la tierra cuando triunfemos, porque lo vamos a conseguir, no lo dudéis.

 

Señores y señoras, os presentamos… (repique de tambores)

 

POSICIONA2.0 GANDIA

Posiciona2.0

El equipo de Posiciona2.0 lo formamos: Gely, Maria y Godofreda. Aunque nadie de vosotras conozca a esta última mujer, es la que nos ha acompañado en los últimos meses en esta ‘aventura’. Siempre sorprendiéndose de nuestros proyectos, ideas y creaciones. Seguro que a ti te pasaría lo mismo que a Godofreda.

 

No quería terminar la presentación de nuestra Agencia de Comunicación y Marketing sin agradecer a todas las personas han apoyado y creído en este proyecto. Son muchos pero especialmente a nuestros padres, por animarnos y empujarnos hacia el éxito. Sin ellos, POSICIONA2.0 no sería posible.

 

Amigos y amigas, estáis invitados a este viaje hacia el éxito.

 

Fd: Gely, Maria y Godofreda.

 

 

 

 

¿Los profesores deben cobrar por objetivos?

educación española

Profesor: Persona que ejerce o enseña una ciencia o arte. Definición a la que le añadiría, profesión más cuestionada de España. Todos los políticos de nuestra nación se empeñan en modificar la enseñanza según sus preferencias o valores sin tener en cuenta, en la gran mayoría de los casos, la opinión de los docentes.

Hoy nos despertábamos con la noticia de que el pedagogo José Antonio Marina será el encargado de redactar el Libro blanco de la profesión docente. No pondré en duda su valía, quien seré yo, pero sí sus afirmaciones.

En dicho libro se planteará la posibilidad de distinguir a los “buenos y malos profesiones” y además se estudiará si remunerará económicamente a los profesionales según sus objetivos. ¿Quién lo valorará? Un comité de “expertos” en la materia. Sí, expertos entre comillas porque ya me conozco yo quiénes serán. Personas afines a las políticas del gobierno de turno, ¿verdad? Déjenme que les cuestione, la corrupción es el gran mal de la alta sociedad española. Pero lo que me parece más grave es: ¿qué parámetros seguirán para dicha evaluación?

Recuerdo perfectamente aquellos años en la escuela y la universidad. Definía a los profesores según mi conveniencia, algunos eran buenos y otros “malos”. No era ignorancia sino juventud. Tras unos años de reflexión puedo asegurar que cada uno de ellos aportó a mi vida un nuevo concepto o visión, que gracias al profesorado y a la educación de mis padres hoy soy una mujer de provecho. ¿Y los “expertos” serán capaces de valorar esto? Porque yo en su momento no lo hice y han tenido que transcurrir los años para que me diera cuenta de la importancia de sus charlas, sus consejos, sus enfados y sobre todo su sabiduría.

Un docente no es mejor que otro por el número de niños aprobados en clase. Tampoco lo es por la evaluación de sus alumnos, a las pruebas me remito. Y mucho menos por la opinión de su superior. Considero que la mejor evaluación de un profesor es que pasen los años y sus alumnos sigan recordando sus lecciones, su manera particular de impartir una clase y el cariño que ofrecía a sus estudiantes. Todo lo demás es competitividad.

Me niego a que los profesores trabajen por objetivos mientras los políticos españoles cobran SUELDAZOS y a final de legislatura no han cumplido ni un 40 % de sus promesas electorales. Políticos españoles, antes de dar lecciones de profesionalidad, analicen sus trayectorias. Seguramente no se merecen ni la mitad del salario que han adquirido porque no aportaron ni un grano de arena para conseguir que nuestra sociedad fuera más culta. Nada que ver con la gran labor que desempeñan diariamente los docentes.

Señores políticos, los profesores son tan cultos que ni sus riquezas les producen envidia.

El niño que fuiste seguro que no se avergüenza del adulto que eres

El niño que fuiste seguro que no se avergüenza del adulto que eresCuando éramos niños, las prioridades eran otras, las visiones eran básicamente diferentes. Luchábamos por defender a los más débiles, los animales se convertían en los grandes compañeros de fatigas y el futuro se debatía entre escoger jugar al escondite o ir en bicicleta por las calles sin asfaltar. Las grades incógnitas se solucionaban con pito, pito, golgorito o piedra, papel o tijera.

Durante muchos años aprendimos a caer, levantarnos y continuar. Fue difícil pero bonito también fue un rato. Soñábamos con ser mayores, hacer todo aquello que en la infancia estaba prohibido. Y llegó el momento y de repente, de todo eso nos olvidamos o tal vez no. Unos pocos privilegiados, o mejor dicho los más coherentes, seguimos teniendo presentes aquellos valores y porque no, aquellos sueños. Todos nos hemos equivocado a lo largo de nuestra existencia, hemos errado actuando de una manera diferente a la que predicábamos. Así es la vida, debes equivocarte para encontrar el camino hacia la honradez.

En cambio, otros muchos siguieron por la calzada equivocada y les cuesta mirar hacia atrás y verse reflejados en aquel niño/a que luchaba por un mundo mejor. Aquellos pequeños que construían un castillo de arena con la ilusión de que nadie fuera capaz de destruirlo. Seguramente cuando echen la vista atrás se darán cuenta de los errores cometidos, ojala, o tal vez sigan viviendo en la hipocresía que los ha acompañado desde la madurez. Pero que tengan claro que aquel niño que fueron seguro que se avergonzará del adulto que actualmente es.

Errar es de sabios. Cometería otra vez los millones de fallos que perpetré si me llevan al camino que actualmente sigo. Porque la vida no es de color de rosa, ni las personas somos perfectas pero si echamos la vista atrás y nos sentimos orgullosos de lo que hemos conseguido es que nuestra vida sí que ha valido la pena.

Temer a la palabra cáncer no es de cobardes

cáncerNo me atrevo a llamarles valientes. Son auténticos héroes. Luchan diariamente por combatir al bicho, ese que podría quitarles incluso la vida. Pero nunca, nunca se dan por vencidos.

Temer a la palabra ‘cáncer’ no es de cobardes, sino de mujeres y hombres, niños y adolescentes desconcertados por su futuro y sobre todo por su vida. Desgraciadamente la hemos escuchado en numerosas ocasiones pero nunca esperamos que nos toque de cerca. Es lejano. Sin embargo, es cuestión de suerte, o mejor dicho de mala suerte. Nadie merece enfrentarse al bicho.

De pronto la vida cambia… Básicamente las prioridades son otras y aquello que antes considerabas problemas, ahora son pequeñeces. El futuro está en el resultado de una prueba, no en el mañana. Pero gracias a la familia y a los grandes profesionales la espera y el proceso son más llevaderos. El cariño y la profesionalidad se unen en una misma persona y con ello te quedas, con la humanidad de las personas. Cuando pasa el tiempo, los goteros, la caída de pelo o la angustia desaparecen de la mente y solo queda agradecimiento. Gratitud por las palabras, por el cariño, por las palmadas en la espalda cuando más lo necesitabas…

La palabra cáncer seguirá rondado alrededor del enfermo y sus familiares, pero en pocas ocasiones sonará de los labios de un profesional. Y las veces que la pronuncien, resonará en la cabeza del enfermo y de los familiares.

Qué alegría cuando abres la puerta de la consulta y el doctor grita: ¡Tranquilo, todo está bien! Esas milésimas de segundo se convierten en horas pero al escuchar esas palabras, el mundo se viene arriba. Y es el mejor regalo que te podrían hacer, a ti y a tu familia. Los mejores presentes no son materiales son aquellos que te alegran la vida, los que recordarás durante toda tu existencia. Aquellos que dan alas para volar, para continuar hacia delante con los proyectos futuros y sobre todo a seguir viviendo.

Pero la lucha continúa y en esta batalla no hay vencedores ni vencidos, existen auténticos héroes que han combatido para matar al bicho. Ninguno de ellos se rindió, ninguno perdió la batalla. Y todos aquellos que, ahora sí, han tenido la suerte de seguir hacia delante, continuarán temiendo que la palabra cáncer resuene en sus cabezas.

Héroes, seguid luchando. Un día la palabra cáncer tan solo se referirá a un signo del zodiaco, no a ese tremendo bicho que tanto daño ha hecho.

Las redes sociales y los políticos, enemigos íntimos

Mi propósito de esta semana era dejar de hablar de política tanto a nivel local como nacional, mi estado psicológico me lo agradecerá, pensaba. Pero prefiero ‘vomitar’ mi opinión que tener una úlcera en el estómago.

Me especialicé durante meses en ‘social media’, cursos intensivos en Urbalab (totalmente recomendable, gratuito y en Gandia). Tutoriales vía internet, horas de lectura de blogs interesantísimos sobre marketing político… Y después debo padecer viendo las redes sociales de ciertos políticos.

Esta semana ha sido noticia que el concejal de cultura de Madrid enviaba tweets hace unos años haciendo apología a la violencia, mofándose de víctimas del terrorismo y lo que es peor intentando convencer a sus followers de sus ideas radicales y repugnantes.

La verdad es que no me extraña, las redes sociales son un reflejo de lo que tú quieres vender al resto de la sociedad. Guillermo Zapata, desde el anonimato social y como un ciudadano más, apostó por una visión revolucionaria de su persona. Y ahora años después, siendo concejal queda como lo que es… (Os dejo que penséis por mí)

Seguramente en ningún momento creyó que estos tweets saldrían a la luz, que toda España estaría hablando durante una semana de sus opiniones radicales y con poco fundamento. Pero ha sido así, todos hemos podido leer sus comentarios y criticarlos, aunque hay algunos que todavía tienen las santas narices de justificarlo.

Puedo entender, como ciudadana de este mundo, que cualquier persona en un momento de calentón puede escribir barbaridades en una red social. Es un error pero  todos cometemos. Pero jamás una persona pacífica y entregada en una causa de cambio, hace este tipo de afirmaciones espeluznantes y ofensivas.  No te puedes escudar en el anonimato, no has de afirmar que eso eran opiniones de un joven revolucionario…

Que les pregunten a los padres de Marta del Castillo que les han parecido estos comentarios o a los familiares de personas asesinadas por ETA. Y después que alguien tenga las santas narices de decirme que este hombre va a luchar contra los desahucios, la pobreza infantil o por la cultura de Madrid. No me lo creo. Si alguien no es capaz de respetar a las personas es que no tiene valores. Claro y sencillo.

Siempre me he considerado una persona luchadora y con unos ideales bastantes claros. He afirmado desde que tengo uso de razón que quiero un mundo sin fronteras, donde todos los ciudadanos tengamos las mismas oportunidades y los mismos  derechos. Pero jamás insultaré y menospreciaré a todos los políticos que no hacen posible mis ideales. Y  muchísimo menos me jartaré de las víctimas de atentados terroristas. Por ahí no paso. Ante todo están las personas, la vida de ellas, el sufrimiento de sus familiares y amigos, y cómo no, la ausencia de un ser querido.

Tal vez arreglar el mundo no depende de lo que escriba un político en las redes sociales pero sí es un reflejo de su personalidad y en momentos de cabreo, de su lado más oscuro.

Señores políticos, aunque algunos de ustedes no se merecen ni el ‘señor’, aprendan que Facebook y Twitter no son un diario personal donde verter toda su mierda, a veces les puede salpicar.